Tequixquiac · Lugar entre ríos y magueyes
Una memoria colectiva del maguey y el pulque
Sábado 17 de mayo 2025
✦ Entrada libre
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Programa del día
Desde una rodada matutina por ríos y barrancas, hasta charlas pulqueras nocturnas a la luz del maguey. Un espacio para la reflexión, la memoria y el encuentro comunitario.
Actividad matutina
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Leyenda fundacional
"La gente siempre da gracias a la rata del campo porque fue la primera en raspar el maguey."
En el Valle del Mezquital existe el mito del origen del pulque. Una versión de éste fue recuperado por Jesús Salinas Pedroza (1983), donde se relata cómo el metoro —roedor grande de color amarillo y blanco, sin cola— enseñó al humano la manera de obtener aguamiel para calmar su sed.
La gente antes decía que ésta era la rata que en el principio les enseñó a raspar el maguey por el aguamiel. La gente no sabía hacer el pulque ni beberlo. Se dice que unas personas andaban por el campo y vieron un maguey con un hoyo. Tenía un hoyo en el centro y contenía un líquido… uno de ellos probó el líquido que encontraron. Se dio cuenta de que era dulce y lo tomó todo.
Motolinía llamó al maguey el árbol de las maravillas, pues de él se obtienen los más variados recursos útiles para vivienda, vestido, curación y alimentación. Con la flor conocida como nthembo o gualumbo se hacen guisos en salsa, tortitas y tamales. El quiote o tallo bo'o se hornea y tiene un sabor dulce.
El aguamiel, bebida refrescante, se obtiene del corazón del maguey por medio del acocote —herramienta fabricada con la fruta seca y ahuecada de una calabaza alargada—. Una vez que se ha sacado el aguamiel, se raspan las paredes del orificio con el fin de que produzca más, y se tapa con las pencas para que no la beban el tlacuache o el metoro.
El pulque se obtiene al fermentar el aguamiel en recipiente de barro, barrica de madera o cuero de animal. Las principales especies son A. salmiana, A. mapisaga y A. atrivirens, que se distribuyen en el Valle de México, en los estados de México, Tlaxcala, Hidalgo y Puebla.
Fuente: Edith Yesenia Peña Sánchez, "La cocina hñähñü. Entre el árbol de las maravillas, insectos, pájaros y tlacuaches…", Arqueología Mexicana, núm. 111, pp. 32–36.
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